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Patrones de conducta – disfuncionamientos

El triángulo se puede examinar desde los patrones de conducta que muestran las personas que solicitan ayuda. Existen tres patrones de conducta básicos, según hacia qué lado del triángulo la persona esté desplazada; es como si ese lado del triángulo adquiriera el mayor protagonismo, por eso utilizo la deformación del ese lado del triángulo, para mostrar el peso que ejerce en toda la persona.

Corporales

Personas que sólo quieren hablar, ser diagnosticadas y actuar en la zona física, es decir, en los síntomas. Su campo de conciencia sólo percibe su realidad física o, mejor dicho, su malestar o dolor físico. Pueden pasarse una hora describiendo con todo lujo de detalles, el síntoma o síntomas, cómo se manifiesta, cuando, etc.,.. Dan la impresión de conocer muy bien su cuerpo, porque hablan en términos anatómicos y por tantos detalles como han observado del mismo; pero la realidad es que sólo hablan de un aspecto muy pequeño de su realidad física, los síntomas y dan vueltas sobre lo mismo sin ser capaces de trascender un poco más allá. Del resto no sólo no hablan, sino que no les interesa. Sólo les interesa y desean que su cuerpo siga funcionando. Dado que tratan a su cuerpo como una máquina, les cuesta trabajo invertir dinero en su tratamiento, quieren algo rápido y económico para salir de los síntomas. El concepto que tienen de su cuerpo es parecido al que utilizan con un coche, se interesan por su cuidado sólo cuando deja de funcionar bien.

Mentales

Son las personas que después de una breve descripción de su dolencia, se muestran interesadas en hablar de métodos, técnicas, terapias varias, etc., Están enfocados en la parte del saber y todo su malestar lo racionalizan hasta el extremo. Les importa mucho el método, es decir, que les contemos las bondades de la técnica que utilizamos. Les suele atraer mucho técnicas con nombres llamativos y novedosos, como puede ser la laserterapia. Tienen una tendencia hipocondríaca y buscan alivio a esos miedos en esos “algos” que son los métodos y aparatos.
Dan la apariencia de conocer mucho, pero como todo lo que investigan va en la línea de aliviar el miedo a la enfermedad (y a la muerte), se quedan sólo en la parte superficial y su conocimiento de la técnica, se queda reducido al éxito anunciado por otros o por una publicidad. Están enfocados en la parte final del proceso, en algo que tenga definitivamente éxito, pero claro algo externo a ellos. La responsabilidad la ejerce en este caso ese método, técnica o instrumento especial. Les gusta las farmacias y las modas, como la pulsera de goma que promete restaurar el equilibrio y la salud. De hecho, hacia ellos va dirigida la publicidad de televisión de aparatos extraordinarios que alivian definitivamente y curan todo tipo de dolores, etc.

Emocionales

estas son las personas que cuando se les pregunta por sus síntomas, siempre añaden carga emocional y a partir del momento en que se les valida esa parte emocional, ya no la van a soltar en el resto de la consulta. Siempre hablan de los síntomas en términos de queja como, ¡que mal me encuentro!, ¡no me puedo ni mover! Son las personas que están deseosas que sepas lo mal que se encuentran, son víctimas que buscan “alguien” que les saque de su malestar. Por tanto, se manifiestan en el terreno afectivo y aparentan estar abiertos al mismo, ya que utilizan mucho vocabulario emocional, parecen conocerse, pero la trampa está en que se muestran así de abiertos con el objetivo de recibir la atención de ese alguien. El síntoma y la queja que lo acompaña tienen la función de hacer de demanda encubierta. Son personas seductoras y consumidoras de terapeutas, ya que se nutren de la energía afectiva que les falta. Reconocerse así es duro para ellos, porque se sienten desenmascarados.
Para ellos es fundamental, disociar o diferenciar el dolor físico del dolor emocional, ya que su expresión se basa en lo mal que se sienten. Estos están atrapados en su paisaje afectivo y ni profundizan ni son capaces de salir de él.

El trabajo consiste ahora en identificar con qué patrón de conducta me siento más identificado, ¿hacia que lado suelo tender más? ¿estoy dispuesto a admitir que los tres lados son igualmente importantes en la gestión de mi salud?